PAZ INTERIOR…PAZ EXTERIOR

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La palabra PAZ está inseparablemente adherida a la historia de la humanidad.

Movimientos religiosos y filosóficos se erigen en torno a esta palabra que tantas contradicciones ha generado en nuestro mundo hasta el punto ridículo de hacer la guerra para imponer la paz.

Cada persona habitando este planeta aporta al conjunto de la humanidad su energía personal, como una gota de agua al mar, sólo que según su evolución de consciencia será de un tono diferente a las demás, esa fusión de colores y tonalidades da por resultado un matiz único promedio del todo. Es a partir de esta figura representativa que se facilita comprender la importancia de la paz interior de cada uno para contribuir a la paz exterior global.

Propongo a partir de estas letras enfocarnos en la responsabilidad adulta de ser los generadores de nuestra propia paz interna, genuina y consistente, observando en cada uno cuales son los factores que conspiran contra ese estado interno.

Partamos entonces desde este punto en común, definiéndola como un estado interno.

Ese estado interno no pertenece como cualidad a la personalidad sino al alma, por lo tanto para impregnarnos de tal estado es necesario conectar con ella que lo provee con generosidad inconmensurable. Vivir la 3D sin conexión consiente con nuestro ser interno implica estar en modo de supervivencia o animal racional donde el control es la herramienta conocida en ese plano para sentir tranquilidad, confundida con el estado de paz, una calma aparente y efímera que desaparece apenas algo cambia y no estaba en las previsiones y más aún, no condice con los deseos e inmediatamente sobreviene la reacción. Una reacción con raíz en el miedo, ante el cual nuestra parte animal reacciona huyendo o atacando, ambas acciones pueden tocar extremos tales como la eliminación propia o la de otro u otros.

Un humano consciente, EL NUEVO HUMANO comunicado con su alma, se nutre de las cualidades de la misma entre ellas la tan referida PAZ INTERIOR, una muestra de la esencia amorosa que la compone.

Quien vive en supervivencia con el miedo como eje se halla en el lado opuesto a quienes viven en el modo consciente con el amor como faro orientador de sus pasos en la vida diaria.

De las expresiones del común de la gente extraemos las frases “ESA PERSONA METE MIEDO” ó “ESA PERSONA IRRADIA PAZ”. Muestras contundentes si las hay del estado interno de cada una en el largo hilo de variantes que une estos extremos.

Podemos elegir el sitio donde pararnos en ese hilo de la vida, y no solo elegirlo sino construirlo con conocimiento, auto-observación y discernimiento. Expresado más profundamente,  reconocer nuestra ESENCIA, la misma que todos tenemos, utilizar nuestra CONSCIENCIA la cual dependerá del grado de conocimiento de quienes realmente somos y obrar con COHERENCIA en la expresión consciente de nuestra esencia a través del pensamiento, la palabra y la obra.

Bajar a la realidad 3D el estado de paz interna nos convierte en un emisor de la misma para nuestro entorno, en una gota que ha mutado sus características y por ende modificado el mar, aunque una gota aparentemente no haga diferencia pero una masa crítica de las mismas sí lo hará visible.

Va la invitación para que juntos hagamos de la humanidad futura un mar de gotas transparentes, diáfanas, cálidas moviéndose acompasadamente meciéndonos en un todo que es uno y a la vez cada uno. PAZ INTERIOR…PAZ EXTERIOR.

 

 

Por MIGUEL PIGOZZI.