TODAVÍA ESTÁS A TIEMPO

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Albert Einstein, creador de la Teoría de la Relatividad, llegó a la sorprendente conclusión (comprobada luego experimentalmente) que,  mientras más rápido se atraviesa una distancia en el espacio, con menos rapidez envejecemos. Ejemplo: si uno de dos jóvenes hermanos mellizos sale del planeta en una nave  que viaja a la velocidad de la luz y regresa un día después; el hermano, es ya un anciano, mientras que él es un joven con un día más vivido.  Einstein nos reveló que el tiempo es relativo. Esto es válido también para el tiempo psiconeurológico. Inversamente, nosotros, presionados por el apuro de la vida moderna, nuestra mente viaja ansiosamente por mil ideas anticipatorias, permanecemos apegados a las preocupaciones, nos atascamos en el pantano de la ansiedad o sumidos en la nostalgia, así más rápidamente envejecemos.

Un paciente me decía con evidente insatisfacción: “quisiera que las vacaciones no terminen nunca”. Otro me comentaba: “todos los días tendrían que ser Viernes”. Hay algo más: no olvidamos la palabra áspera que, en el trabajo, en el vecindario o en familia, incrustó una arruga de resentimiento en nuestra mente. No podemos “perder tiempo”. Competimos con otros, incluso hasta con nosotros mismos; es el camino más corto al infarto, ataques de pánico, insomnio, enfermedades psicosomáticas, crisis de angustia diurna o nocturna, envejecimiento prematuro y otras patologías producidas por el mal humor, el estrés, la infelicidad. ¿Qué es la ansiedad?, es sinónimo de angustia, una expectativa de algo negativo e  incertidumbre, o falta de aire, palpitaciones y opresión en el pecho, etc. Pero, esos son los síntomas de la ansiedad, esto es lo que aparece en la superficie, pero lo que activa la ansiedad es el interminable parloteo interno sobre preocupaciones por anticipado. Le decía a una paciente: “Usted cruza el puente antes de llegar él”.

Aquellos que logran vivir en el aquí y ahora sin apuro por lo que vendrá ni deseos de quedarse en la nostalgia o el resentimiento de lo que ya pasó saben ganar tiempo de vida, de alegría, de dedicación a los detalles de la vida cotidiana y a los saludables proyectos emprendidos, permanecen con una mente joven, saludable y jovial, incluso a edad avanzada. Mi abuela Mercedes, una asturiana maravillosa, vivió hasta los 98 años; tuvo siempre un entusiasmo contagioso. Mi tía Emilia, vivió hasta los 95; a esa edad recitaba poemas de memoria con una sonrisa inolvidable, mi tía Aurelia acaba de cumplir 97, le encanta trajinar su casa. ¿En qué ocupás cada minuto de tu preciosa vida? ¿Qué cantidad de satisfacción  hay en tu vida diaria? Revisá tu agenda semanal, todavía estás a tiempo, la fuente no se agotó, la llama todavía está encendida, el manantial todavía fluye, la luz todavía brilla. ¿Podés derrumbar el muro que te separa de una existencia satisfactoria y longeva? Se puede, ¿cómo?: podés reducir los interminables parloteos internos. ¿Cuán cargada está tu mochila?, aliviá tu carga, podés transitar la vida sin costosos peajes. ¿Qué hacer?

Las Técnicas de Integración Cerebral son muy útiles para reducir los estados de ansiedad que consumen y malgastan cada día importantes cantidades de salud y tiempo de vida. Podés fortalecer el equilibrio de tu sistema nervioso, despejar tus ideas, generar autosatisfacción, aumentar la tasa de tiempo a tu favor, así entonces, generar más cantidad de tiempo de calidad de vida. Todavía estás a tiempo.

 

Por RAÚL LEANI