PELIGRO HOSPITAL

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Que por estos tiempos la violencia se pasea casi impunemente por las calles y entre la gente es algo por todos asumido. Episodios que van desde hechos de inseguridad hasta altercados entre vecinos, pasando por jóvenes que se enfrentan por las noches y por episodios en el simple trascurrir de la vida cotidiana como el tránsito, dan cuenta de ello. La sociedad se ha vuelto violenta, en un proceso paulatino pero firme.

Pero que esos hechos de violencia se filtren en los pasillos, la guardia o los consultorios de un Hospital Público, ha de ser un elemento lo suficientemente poderoso como para poder evaluar la problemática de un modo concreto y claro.

El mismo Hospital da cuenta de esos hechos de violencia extra muros del nosocomio: todas las noches, pero especialmente los fines de semana, ingresan por la guardia personas heridas –con lesiones de distinta naturaleza y de diverso origen- por participar de hechos relacionados con altercados, grescas y peleas, además de las contingencias de los accidentes de tránsito.

El tema pasa porque en el último tiempo, esa violencia externa se cuela en el Hospital mismo, acobardando al personal de médicos, enfermeras y mucamas.

Quizás la gota que colmó el vaso ocurrió hace apenas unas semanas atrás, cuando un hombre ingresó a la guardia, y molesto por lo que consideró una falta de atención, emprendió contra los vidrios del Hospital, haciendo añicos a muchos de ellos. A lo que se sumó otro episodio que derivó en intentos de agresión al personal de la guardia.

Este tipo de sucesos, que van más allá de los apuntados y que se vienen reiterando, llevó a que los trabajadores de nuestro Hospital, nucleados en ATE, decidieran elevar una nota dirigida a los directivos, poniendo en evidencia lo referido

La nota en cuestión textualmente dice:

“En nombre y representación de la Asociación de Trabajadores del Estado, ATE, nos dirigimos a usted  fin de solicitarle una audiencia para tratar temas que están preocupando a nuestros afiliados. En particular la seguridad para los trabajadores del Hospital. En la Ciudad de Casilda, como en el resto del país, se han recrudecido los hechos de violencia producto de la profundización de la desigualdad social y la influencia de las drogas en gran parte de la población. En la institución es preocupante la falta de un servicio de vigilancia y seguridad las 24 horas, principalmente por la noche y los fines de semana, cuando a la guardia suelen llegan heridos por riñas callejeras, enfrentamientos con armas de fuego, etc., que pueden continuar dentro del Hospital. A su vez notamos que el servicio que se viene brindando por una empresa privada es inconstante y no resuelve la situación en la que nos encontramos actualmente”

La nota está dirigida específicamente al Director del Hospital “San Carlos”, Dr. Martín Gasol, y está firmada en nombre de los trabajadores por Emiliano Scopetta y Cinthia Fernández, Secretario y Delegada, respectivamente, de ATE.

Al pedido anterior, se sumó el de UPCN, en igual sentido.

Los episodios de violencia dentro del Hospital tienen que ver con la llegada a la guardia de personas en estado de ebriedad o bajo la influencia de otras sustancias, gente que llega en estado de alteración por haber sido partícipes o víctimas de riñas o peleas, y en ocasiones por familiares de lesionados, sea por dichos enfrentamientos o por accidentes de tránsito, que la emprenden contra el personal.

La situación no es exclusiva de Casilda. En el último tiempo se viene denunciando una ola de violencia dentro de los Hospitales Públicos de todo el país. Y tampoco es propio de los nosocomios públicos nada más: también ocurre en sanatorios privados.

El Director del Hospital “San Carlos”, Dr. Martín Gasol, reconoce la lógica en el pedido de los trabajadores:

“Es verdad, muchas veces la violencia se cuela dentro del Hospital. Esto se produce por distintos motivos: gente que llega a la guardia para ser atendida luego de una riña, a veces llegan bajo el efecto del alcohol, y otras son los familiares quienes presas de un estado de nerviosismo por tener a uno de los suyos en una situación de salud complicada reaccionan contra el personal”.

“Es justo el reclamo, por una cuestión de resguardar la integridad física del personal, como así también porque ellos deben ocuparse de la atención de la salud de quienes ingresen, en ello deben poner toda su concentración, y no es posible que deban estar atentos a que nada malo les ocurra, cuando lo que están haciendo es nada menos que atender a quienes requieren de nuestros servicios médicos o de enfermería”.

“Actualmente tenemos una vigilancia por parte de una empresa privada que cubre los fines de semana, y que solventa el Hospital, pero debemos tender a lograr una vigilancia mayor, que sea para todos los días, especialmente en el turno noche. Todo depende de una cuestión presupuestaria que ojalá podamos resolver”.

Este fin de semana, los episodios se reiteraron. En la mañana de hoy lunes, Sebastián Pesaresi, Delegado de UPCN, se refirió a esta repetida situación, dando cuenta de dos hechos ocurridos:

“Nuestro personal se siente totalmente desguarnecido y preocupado. Hemos tenido dos nuevos altercados el fin de semana, uno de ellos se produjo el domingo en la Sala de Guardia, cuando el tío de un niño -que aguardaba junto a su madre ser atendido-, ingresó exigiendo esa atención fuera inmediata, agrediendo al personal administrativo y al médico Jefe de Guardia, quien al percibir la situación salió a ver qué ocurría. Se llamó a la Policía, habida cuenta del estado que estaban tomando las cosas, la que intervino. No se trataba de ninguna urgencia, el paciente pediátrico estaba a la espera de ser atendido, y su mamá esperaba con toda tranquilidad, hasta que este hombre irrumpió exigiendo la atención inmediata. La Guardia tiene un orden de espera, cuando hay una urgencia obviamente esa urgencia tiene prioridad, pero en los demás casos se llama de acuerdo a ese orden de espera”.

“El otro episodio ocurrió en horas de la tarde del sábado, un hombre de unos 30 años ingresó por la entrada de ambulancias, ese portón por seguridad está siempre cerrado, pero en ese momento un móvil había salido a hacer un traslado y quedó abierto. El hombre ingresó, y pidió dinero para comprar cigarrillos al personal que estaba en el pasillo de guardia, y al negarse a darle dinero, comenzó a agredir verbalmente al personal”

“Estos hechos se están haciendo muy frecuentes, y a medida que el tiempo pasa se incrementan. Nuestro cuerpo de delegados pide se considere la seguridad del personal, que está desesperado por esto, se sientes desprotegidos. Especialmente en el turno noche, las puertas quedan abiertas e ingresan con total muchas personas, amigos, familiares, y las agresiones se repiten. Incluso hay muchos hechos similares que no se dan a conocer pero existen. Eso pedimos a los Directivos del Hospital, que podamos contar con más seguridad. En este momento contamos con una seguridad privada que terceriza el Hospital los fines de semana pero es insuficiente: hay seguridad por ejemplo el sábado desde las 10 de la noche al domingo a las 6 de la mañana, pero a partir de esa hora, cuando mucha gente sale de los locales nocturnos e ingresan muchas personas a ala guardia, no estamos protegidos por nadie”.

“En otros aspectos el Hospital ha respondido, ante nuestros pedidos se incorporó otro médico de refuerzo en guardia en horarios de alta demanda, un enfermero más durante la tarde, también se reforzó la parte administrativa, pero en cuanto a nuestra seguridad seguimos sin respuestas. La Policía cuando se la llama acude, pero obviamente viene, toma datos y luego se va. Una alternativa podría ser se haga como en Rosario, donde en algunos Hospitales como el Centenario o el Hospital Provincial hay destacamentos policiales las 24 horas. En un momento se habló de eso, pero en este momento ya no. Lo que se está manejando ahora es la posibilidad de la presencia de la Policía Comunitaria dentro del Hospital, la Dirección ya ha sido notificada de esta situación y se está evaluando, la Policía Comunitaria en una franja horaria de 12 horas durante los días de semana y las 24 horas los fines de semana. Estamos en estado de alerta y convocatoria, nops estamos autoprotegiendo, incluso hemos notificado el problema a Jorge Molina, que es nuestro Secretario General. Así no es posible seguir prestando nuestra labor”.

El Vicedirector del Hospital «San Carlos», Dr. Paulo Rubio, también reconoce como lógica la preocupación de los trabajadores: «Es una situación que nos preocupa, que se viene dando no sólo en Casilda, sino en todo el país. La demanda crece y la tolerancia baja. Es una realidad que no se soluciona con más personal de vigilancia, sino con un cambio de actitud, en poder saber el sentido de las urgencias, y que el personal está trabajando para atender la salud de los pacientes. Hay una escalada de violencia que se da en hospitales, pero también en otros ámbitos. De todos modos no podemos banalizar el tema, si bien no se han dado casos de agresión física no podemos esperar que eso ocurra. Hace tiempo venimos tratando este problema, con reuniones que hemos mantenido incluso con el Ministro Pullaro.  El tema de la Policía Comunitaria es la alternativa más concreta, queda resolver algunos puntos como los sueldos. Creo que en estos días tendremos la respuesta que los trabajadores con razón reclaman».

Esperemos se resuelva. Que desde la Provincia puedan dar respuesta a una necesidad que se ha hecho de inmediata solución. Todo trabajador, más allá del rubro a que se refiera su labor, ha de tener la suficiente tranquilidad para desarrollar esa tarea sin temores, y en sanidad esto se potencia. Quienes están para curar no pueden ni deben estar preocupados por no ser ellos los heridos.

 

 

Por GUILLERMO MONCLÚS