ERNESTO FAILO: «NUNCA PUDE OLVIDAR LA TEMPERATURA Y EL SABOR A SAL DEL AGUA DEL MAR»

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En diálogo con RADIO DEL SUR FM 90.5, quien fue tripulante del ARA GENERAL BELGRANO el día de su hundimiento el 2 de mayo de 1982, recordó aquél trágico día y su mensaje.

Cada 2 de mayo de cada año, se conmemora el  «DÍA NACIONAL DEL CRUCERO A.R.A. GENERAL BELGRANO», en recordación de todos los tripulantes que murieron como consecuencia del ataque sufrido por ese buque de la Armada Argentina que fue alcanzado y torpedeado por el submarino «CONQUEROR» perteneciente a la flota del REINO UNIDO DE GRAN BRETAÑA E IRLANDA DEL NORTE, durante el conflicto bélico del Atlántico Sur librado entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982, por la recuperación de las ISLAS MALVINAS, GEORGIAS Y SANDWICH DEL SUR.

Ese día el CRUCERO GENERAL BELGRANO sufrió averías de tal magnitud que provocaron su hundimiento, produciendo la muerte de trescientos veintitres ciudadanos argentinos integrantes de su tripulación.

En un nuevo aniversario de ese episodio trágico, el Profesor Ernesto Failo, quien formaba parte de la tripulación del Crucero General Belgrano, dialogó con el Programa «Mañanas del Sur», de FM 90.5.

«Un nuevo aniversario de aquél día en que el ARA GENERAL BELGRANO fue hundido, y como siempre se reviven aquellos momentos», dice.

«Sabíamos que estábamos en un escenario de Guerra, y que estábamos en riesgo… Elk hundimiento del Belgrano es un recuerdo que permanece presente no sólo en quienes estábamos formando parte de su tripulación, sino de todo el pueblo argentino», dice.

Agrega que «en el momento del impacto, algo que quienes estaban a cargo de las operaciones parece ser no calcularon como posible, la existencia de submarinos, había un plan establecido, de cómo actuar, lo que hizo que muchos pidiéramos sobrevivir, aunque lamentablemente muchos compañeros perdieron la vida ese día».

«La tarea que nos empeñamos en llevar adelante los veteranos de Guerra es malvinizar siempre, que nada caiga en el olvido. Cuando doy charlas en escuelas, para alumnos de distintas edades, o en mis clases y hablamos del tema, uno percibe mucho interés en los más pequeños y jóvenes», explica.

Sobre los recuerdos más vívidos de ese día de 1982, expresa que «nunca pude olvidarme de la temperatura del agua del mar, y de su sabor salado en mi boca».

Esta es la nota completa: